Día Internacional de la Colangitis Biliar Primaria
13 de septiembre de 2026
Índice de temas
Cada segundo domingo de septiembre, el calendario reserva un espacio a una enfermedad que casi nadie conoce. Se llama colangitis biliar primaria, y sus siglas son CBP. Ese domingo se celebra su Día Internacional. La fecha no es aleatoria. La impulsa la PBC Foundation, una organización de pacientes con sede en Escocia, y desde entonces se ha extendido a asociaciones de todo el mundo, entre ellas Albi España.
El objetivo es simple. Sacar del anonimato una dolencia rara, crónica y mal comprendida. Y hacerlo con datos, no con dramatismo.
Un nombre que cambió por una buena razón
Hasta 2014, esta enfermedad se llamaba cirrosis biliar primaria. El nombre generaba un problema serio. La palabra cirrosis se asocia de forma automática al alcohol. Pero el alcohol no tiene nada que ver con esta patología. Muchos pacientes, además, ni siquiera llegan a desarrollar cirrosis.
Por eso la comunidad médica internacional decidió cambiar el término. Nació así la colangitis biliar primaria. El nuevo nombre describe mejor la realidad: una inflamación, colangitis, de los conductos biliares del hígado, de causa desconocida, primaria. El cambio no fue cosmético. Liberó a miles de personas de un estigma injusto.
Qué ocurre exactamente en el cuerpo
El hígado fabrica bilis, un líquido que ayuda a digerir las grasas. Esa bilis viaja por unos conductos diminutos hasta el intestino. En la CBP, el sistema inmunitario ataca por error esos conductos pequeños y medianos. Los va destruyendo poco a poco.
La bilis entonces se acumula dentro del hígado. Este proceso, llamado colestasis, daña el tejido hepático con el tiempo. Si avanza sin control, puede derivar en cirrosis. Es una enfermedad autoinmune. El propio organismo se convierte en su enemigo.
La CBP afecta sobre todo a mujeres. La proporción ronda las nueve mujeres por cada hombre. Suele diagnosticarse a partir de los 40 años. Nadie sabe todavía por qué elige con tanta frecuencia a este grupo de población.
Es también una enfermedad rara. Su incidencia se sitúa entre 0,33 y 5,8 casos por cada 100.000 habitantes al año. En España, se calcula que afecta a entre 12.000 y 19.000 personas. La cifra exacta se desconoce con precisión, porque muchos casos pasan sin diagnosticar.

¿Dónde es festivo hoy? (España)
¿Qué día crearías tu?
Últimas noticias sobre Días Internacionales
Frases célebres, famosas o de famosos
Los síntomas más frecuentes: cansancio y picor
Aquí llega uno de los datos más llamativos. Un porcentaje importante de pacientes no nota ningún síntoma. Se descubre la enfermedad por casualidad, en un análisis de sangre rutinario.
Cuando sí hay síntomas, los dos protagonistas son la fatiga y el prurito, es decir, el picor generalizado en la piel. Ambos pueden ser leves o extremadamente incapacitantes. Interfieren en el sueño, en el trabajo, en la vida social. Y son difíciles de explicar a quien no los sufre, porque no dejan marcas visibles.
En fases avanzadas pueden aparecer otros signos: ictericia, coloración amarillenta de piel y ojos, hinchazón en las piernas o acumulación de líquido en el abdomen. Llegar a ese punto, sin embargo, ya no es la norma cuando el diagnóstico es precoz.
Cómo se detecta
El diagnóstico se apoya en tres pilares. Primero, un análisis de sangre que busca los anticuerpos antimitocondriales, unas proteínas del sistema inmunitario que aparecen en la gran mayoría de los pacientes con CBP. Segundo, la fosfatasa alcalina, una enzima hepática que se eleva cuando hay colestasis. Tercero, en algunos casos, una biopsia del hígado para confirmar el cuadro.
Esta es la razón por la que las asociaciones de pacientes insisten tanto en las analíticas rutinarias. Un simple análisis de sangre puede detectar la enfermedad antes de que cause daño irreversible.
El tratamiento: controlar, no curar
No existe cura para la colangitis biliar primaria. Pero sí existen tratamientos eficaces para frenarla. El fármaco de referencia es el ácido ursodesoxicólico, un ácido biliar que lleva más de cuarenta años usándose con este fin. Ayuda a mover la bilis hacia el intestino y reduce el daño en el hígado.
Cuando este medicamento no basta, se añaden otras opciones, como el ácido obeticólico o el bezafibrato. Para el picor existen tratamientos específicos, entre ellos la colestiramina. En los casos más graves, cuando el hígado deja de funcionar, la última opción es el trasplante hepático.
El mensaje de los especialistas es claro y esperanzador a la vez. Con un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con CBP puede llevar una vida prácticamente normal.
Por qué merece la pena hablar de ello
La colangitis biliar primaria no ocupa titulares. No tiene la visibilidad de otras enfermedades crónicas. Y sin embargo, condiciona la vida diaria de miles de personas, muchas de ellas mujeres en la plenitud de su vida laboral y familiar.
El Día Internacional de la CBP no busca solo informar. Busca también algo más sencillo: que quien convive con un cansancio inexplicable o un picor persistente sepa que puede tener una explicación médica. Y que esa explicación, detectada a tiempo, cambia por completo el pronóstico

















