Año Internacional de la Mujer Agricultora
Índice de temas
Imagina un amanecer en un campo de trigo dorado. El canto de los pájaros anuncia un nuevo día de trabajo. Allí, entre la tierra húmeda y el sol que anuncia calor, una mujer recoge semillas, revisa sus cultivos y planifica la estación que comienza. Esta escena, tan cotidiana como esencial, ahora recibe el reconocimiento que merece: 2026 ha sido proclamado por las Naciones Unidas como el Año Internacional de la Agricultora.
¿El por qué del Año Internacional de la Mujer Agricultora?
Las agricultoras son las guardianas silenciosas de nuestra comida. Desde el sur de Asia hasta los valles de América Latina, desde África subsahariana hasta las llanuras de Europa, millones de mujeres trabajan cada día para cultivar, procesar, vender y distribuir alimentos. Pero a menudo su labor pasa desapercibida, como si la tierra pudiera producir sin manos, sin historias, sin mujeres.
Este año 2026 es una invitación global a cambiar esa mirada. Se trata de poner en el centro del debate mundial el papel esencial que juegan las mujeres en los sistemas agroalimentarios, no sólo como trabajadoras, sino como líderes, innovadoras y pilares de sus comunidades.
Más allá de la tierra: desafíos que enfrentan las agricultoras
Ser agricultora no es sólo cultivar: es enfrentar desafíos estructurales. Muchas veces no tienen acceso seguro a la tierra, los créditos son difíciles de obtener, la tecnología escasea y los servicios de educación agrícola son limitados.
Estas barreras no son abstractas. Significan menos herramientas para sembrar, menos oportunidades para innovar, menos voz en las decisiones que afectan sus vidas y sus cosechas. Pero también reflejan una oportunidad: si cerramos estas brechas de género, podríamos impulsar la productividad agrícola, la seguridad alimentaria, y mejorar la vida de millones de personas.
¿Quiénes son las agricultoras?
El término "agricultora" abarca una diversidad impresionante: campesinas, productoras familiares, pescadoras, apicultoras, pastoras, comerciantes, investigadoras agrícolas, mujeres indígenas, jóvenes emprendedoras y muchas más. Todas con historias distintas, pero con un hilo común: el amor por la tierra y la comida que sostiene a sus familias y comunidades.
En muchas regiones, las mujeres representan casi el 41 % de la fuerza laboral en los sistemas agroalimentarios, pero todavía enfrentan condiciones laborales precarias, salarios más bajos que los de los hombres y menos acceso a recursos.
Transformar la realidad con políticas y acciones
Este Año Internacional no es sólo un gesto simbólico. Es una llamada a políticas concretas, inversiones inteligentes y alianzas entre gobiernos, organizaciones, empresas y comunidades para:
- Garantizar acceso a tierra, crédito y tecnología.
- Promover capacitación y educación.
- Alentar participación plena en la toma de decisiones.
- Visibilizar historias inspiradoras que rompen estereotipos.
¿Qué se puede hacer para ayudar?
Compartir historias, apoyar iniciativas rurales, promover productos locales o reflexionar sobre el rol de las mujeres en la alimentación mundial son maneras de participar.







